El altar

Los tres puntos en torno a los cuales gira la celebración de la Eucaristía son el ambón, la sede y el altar. Todos ellos están situados en la parte del templo conocido como presbiterio.  Es muy importante conocer el sentido que poseen estos diferentes espacios para que no los veamos simplemente como unos lugares u objetos meramente funcionales, sino como signos o símbolos de la presencia de nuestro Señor Jesucristo. Es en estos espacios dónde Cristo actúa.

Presbiterio: ambón, sede y altar.

Presbiterio: ambón, sede y altar.

En este artículo nos centraremos en el altar: su origen, significado y colocación dentro de un templo católico. Un altar (del latín altare, de altus «elevación») desde los tiempos más remotos del ser humano es un montículo, piedra o construcción elevada donde se celebran ritos religiosos como sacrificios, ofrendas, etc.

En el periodo clásico greco-romano el altar se usaba para realizar sacrificios u ofrendas de sangre y libaciones con vino. Se distingue entre altar privado, en el cual una familia efectuaba sus devociones, y  altar público que se colocaba en un templo, plaza, etc.

Altar romano, representa escena de Cleobis y Bitón tirando del carro de su madre Cídipe. (siglo I a.c.)

Altar romano, representa escena de Cleobis y Bitón tirando del carro de su madre Cídipe. (siglo I a.c.)

En la Biblia aparece por primera ver el término altar en el Génesis 8:20 “Noé construyó un altar a Yahveh, y tomando de todos las animales puros y de todas las aves puras, ofreció holocaustos en el altar.”

El sacrificio de Noé (Nicolás Poussin).

El sacrificio de Noé (Nicolás Poussin).

La petición divina de utilizar el altar como estructura para sacrificios queda consolidada en varios pasaje de la Biblia, como cuando Dios le pide a Abraham que sacrifique a su único hijo, Isaac (Génesis 22:9) “Al llegar al lugar que Dios le había indicado, Abraham levantó un altar y puso la leña sobre él. Luego ató a su hijo Isaac y lo colocó sobre la leña.” Para el cristianismo esta escena es un anticipo del sacrificio que hará Dios con su propio hijo Jesucristo, para la salvación de los pecados de la humanidad.

Abraham sacrificando a Isaac (Battista Tiepolo).

Abraham sacrificando a Isaac (Battista Tiepolo).

O  en el pasaje en que Dios conmina a Moisés a ofrendarle (Éxodo 20:24)  “Hazme un altar de tierra para ofrecer sobre él tus holocaustos y tus sacrificios de comunión, tus ovejas y tus bueyes. En todo lugar donde haga yo memorable mi nombre, vendré a ti y te bendeciré.”

Dios (zarza de fuego) habla a Moisés.

Dios (zarza de fuego) habla a Moisés.

En el Templo de Jerusalén existieron varios altares. El altar de los holocaustos, fuera del Sancta Sanctorum en el que se sacrificaba cada día un cordero.

Altar de los holocaustos del Templo de Jerusalén.

En la izquierda el altar de los holocaustos del Templo de Jerusalén.

El altar de los perfumes y junto a él la mesa de los panes de la proposición en el cual cada sabat se renovaban 12 panes.

Altar de los perfumes.

Mesa de los panes de la proposición.

El altar cristiano es simultáneamente el sacrificio en la cruz de Jesucristo y la mesa del Señor de la Última Cena en la cual Jesús instituye la Eucaristía.  Los primeros altares cristianos toman como referencia la mesa en la que se realiza la primera Misa en el Cenáculo, por tanto podemos creer que se tratase de un triclinio judío.

Un triclinio es una mesa con forma de U, dónde en su parte central se deja un espacio libre para el servicio y en su perímetro exterior se colocan divanes ligeramente inclinadas para hacer más cómoda la postura a la hora de comer. La parte más distinguida del triclinio no es su zona central, sino la del extremo izquierdo, tanto para la cultura griega, romana y judía.

Última cena que representa un triclinio judío.

Última cena representada en un triclinio judío.

Con el transcurso del tiempo el ágape se va separando de la Eucaristía por lo cual el triclinio va dando paso a la creación de una mesa especial similar a las existentes en casa de los patricios romanos denominadas como tribadion. Los diáconos se encargan de su colocación y preparación oportuna para la celebración del Sacrificio.

La representación más antigua de un tribadion

La representación más antigua de un tribadion “capilla de los sacramentos” en el Cementerio de San Calixto. Siglo III.

 

Se coloca un altar delante de las tumbas de los mártires cristianos para honrar sus reliquias dentro de las catacumbas durante la época de las persecuciones en Roma. Además se celebra en fechas especiales la Santa Misa en ellos.

Altar de la catacumba de San Pánfilo.

Altar de la catacumba de San Pánfilo.

Desde el fin de la prohibición de la Fe cristiana y sobretodo desde que se convierte en la religión oficial del imperio romano, se adopta la forma basilical como la preferida para el templo cristiano. En las basílicas del siglo IV se alternaron el altar de madera móvil con el altar fijo de madera o piedra situados en el ábside. Hacía el siglo VI se impone la piedra como el material para construir los altares cristianos (sínodo de Epaon, año 517). Estos altares deben llevar en su base una reliquia o tumba de algún santo.

Altar basilical, altar con las reliquias de los mártires y altar actual.

Altar basilical, altar con las reliquias de los mártires y altar actual.

El altar cristiano como hemos visto desde sus orígenes consiste en una superficie horizontal soportada por columnas, o por un bloque de piedra o ladrillo. Existen diversas formas para la tabla del altar, desde las más utilizadas como la rectangular y cuadrada hasta las de forma circular y de herradura.

Altar románico de la Colegiata de San Salvador (s. XII).

Altar gótico con retablo (siglo XV).

A principios del siglo XII se introduce el retablo , aunque hay que esperar al renacimiento y especialmente al barroco para que alcance su máximo esplendor.

Altar renacentista de Sª Mª del Castillo (s. XVI).

Altar barroco sevillano (s. XVIII).

A partir del neoclasicismo entrará en declive el uso del retablo a favor de otras manifestaciones artísticas. Desde el Concilio Vaticano II se aconseja colocar un crucifijo de grandes dimensiones detrás del altar que ponga de manifiesto al creyente el sacrificio de la cruz que padeció nuestro Señor Jesucristo.

Altar neoclásico de la catedral de Segorbe (s. XVIII).

Altar modernista de Iglesia de Santa María (s. xx).

 

Debido a la diversidad de ritos católicos se decide en el siglo XVI fomentar una misma liturgia en latín que tiene vigencia hasta el Concilio Vaticano II bajo la denominación de Misa Tridentina. Hay que aclarar que esta unidad litúrgica no afecta a la validez de los 21 ritos ya existentes con anterioridad. La Misa Tridentina afecta la colocación del altar, pues el sacerdote oficia la Santa Misa de espalda a los fieles y de cara al Sagrario o Tabernáculo . Por este motivo el altar se encuentra adosado a la pared del fondo del presbiterio.

Elevación del cáliz en la misa tridentina.

Elevación del cáliz en la misa tridentina.

Desde el Concilio Vaticano II el altar vuelve a separarse y se cambia en la Santa Misa el uso del latín por las lenguas nacionales de cada país, oficiando ahora el sacerdote de cara a los fieles (Novus Ordo Missae).

El Papa Benedicto XVI en el año 2007 publicó el Motu Proprio  “Summorum Pontificum” en el cual alaba la riqueza de la liturgia de la Misa Tridentina o Tradicional y favorece su uso en las parroquias dónde sus fieles lo pidan.

Benedicto XVI oficiando una Misa.

Benedicto XVI oficiando una Misa.

Llegados a la forma actual del rito católico, me gustaría profundizar en el simbolismo del altar y en los objetos que soporta ya que es inmensamente diferente entrar en una iglesia y ver simplemente una “mesa” que entrar en una iglesia y recordar lo que significa el altar y cada uno de sus detalles. Es el altar donde Jesús es inmolado, donde se produce el misterio pascual, donde Jesús es crucificado y donde resucita como primicia del rescate de nuestro cuerpo, alma y espíritu.

El altar debe ser consagrado por un obispo por medio del Rito de la Dedicación: “que este altar sea el lugar donde los grandes misterios de la redención se actualicen: un lugar donde tu pueblo ofrezca sus dones, manifieste sus buenas intenciones, derrame sus oraciones y se adhiera en todo sentido a su fe y devoción”.

Benedicto XVI consagrando el altar de la Sagrada Familia.

Benedicto XVI consagrando el altar de la Sagrada Familia.

El altar, junto con el ambón, es el centro de la celebración de la Misa. Por este motivo le saluda el sacerdote por medio de una inclinación en varias ocasiones durante la liturgia y por eso los fieles también hacen una inclinación cada vez que pasan por delante suya al proclamar alguna lectura o simplemente al trasladarse por el templo durante la Santa Misa.

El altar es venerado por los obispos, sacerdotes y diáconos besándolo en el comienzo de la Misa, y por quien preside al finalizar la celebración litúrgica, pues con ello se simboliza un beso al propio Jesucristo y a su cuerpo místico formado por toda su Iglesia.

Sacerdote y diáconos besando el altar.

Sacerdote y diáconos besando el altar.

El altar debe encontrarse siempre muy cuidado y limpio. Es muy importante no colocar nada sobre el altar excepto lo permitido por la liturgia. Si se colocan flores éstas deben situarse de forma discreta alrededor del altar y jamás sobre él. El adorno por medio de flores tiene como significado representar la alegría por la presencia de Jesús Resucitado en él.

Un altar adornado con flores.

Un altar adornado con flores.

El altar debe ser cubierto con un mantel blanco que representa el santo sudario que cubrió a Jesús en su sepultura. El Lib. Pontif. (1, 171) afirma: “Estableció que el sacrificio del altar fuese celebrado, no sobre sedas o tejidos de color, sino sobre tela de lino, que se cosecha de la tierra, de la misma manera que el cuerpo del Señor fue sepultado con un blanco lienzo de lino”

Mantel blanco sobre un altar.

Mantel blanco sobre un altar.

Las velas en el altar variarán en número dependiendo de quién y que tipo de Misa sea celebrada. Pueden llegar al número de siete en una Misa mayor pontifical o ser dos velas en el caso de una Misa estrictamente rezada y celebrada por un sacerdote de grado inferior al de obispo. La Cruz colocada sobre el altar o cerca de él, ha de ser claramente visible no solo durante el tiempo de la liturgia, para recordar a los fieles la pasión salvadora del Señor.

Velas sobre el altar.

Velas y Cruz sobre el altar.

El Misal con su atril se sitúa a la izquierda del altar desde la posición del sacerdote celebrante. A menudo se le inciensa como indicación de la actitud de oración elevada hacía Dios. El Salmo 140 afirma: “suba mi oración como incienso en tu presencia”. El incienso es también símbolo de la actitud de ofrenda y sacrificio de todos los fieles hacía Dios sirviendo de unión de los creyentes con el altar, con sus dones y sobre todo con Cristo que se ofrece en sacrificio. 

Misal sobre atril y Benedicto XVI incensando el altar.

Misal sobre atril y Benedicto XVI incensando el altar.

En la mesa de las ofrendas tendremos varios objetos litúrgicos que luego serán llevados al altar para la celebración de la eucaristía:

Una Patena que consiste en un recipiente dónde se guardas las formas, que luego serán el Cuerpo de Cristo, razón por la que su interior debe ser de oro.

Patena.

Patena.

Un Cáliz en el cual se verterá vino mezclado con agua, el cual se consagrará durante la eucaristía convirtiéndose en la sangre de Cristo; por esta razón también su interior también suele ser de oro.

Cáliz.

Cáliz.

Un Purificador  es un paño con una cruz en el centro y sirve la limpiar o purificar la patena y el cáliz.

Purificador.

Purificador.

También tenemos las Vinageras con el vino y agua. Si es posible se debe evitar su colocación encima del altar, para evitar que se manche el mantel blanco. Se le suelen ofrecer al sacerdote para su uso.

Vinageras.

Vinageras.

Espero que el artículo haya servido para conocer mejor la importancia y significado del altar en una Misa católica. ¿Recordarán la próxima vez que vean un altar que el paño que lo cubre representa el Santo Sudario con el que se cubrió el cuerpo muerto de Cristo? Quizá de esta manera no se nos olvidará hacer una inclinación al pasar delante…

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5 thoughts on “El altar

  1. el altar debe tener medidas antropometricas, y debe procurarse de que sea de un material solido,y puro, ejemplo un bloque de marmol, de una pieza, o una piedra de tal forma que funcione como altar. evitar que sea de madera o de vidrio hay que resaltar la humildad y la sencillez de los materiales a la mera suntuosidad y en ocasiones ofensiva de éstos.y procurar que este en el centro no geometrico pero si isoptico, pues es la razon de ser de nuestra celebración litúrgica.

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  2. Pingback: La sede (cátedra) | Arquitectura y Cristianismo. Arte y Fe. Liturgia, Iglesias, Catedrales, Historia...

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